martes, 19 de febrero de 2013

FUNDACION SOCIAL TRANSPLANTE DE COLOMBIA

De vez en cuando, con motivo de algún evento concreto, nos solicitan ayuda ( al SENA) para colaborar en la preparación de comida. Con motivo del congreso sobre nutrición y comida saludable de la FUNDACION SOCIAL TRANSPLANTE DE COLOMBIA, nos pidieron la elaboración de unos pasabocas para los invitados y asistentes al congreso.
Siempre fui un gran defensor de la donación, de todo tipo.Soy donante de sangre y de órganos. Y como diría alguno, de pelo también ;)
Tenía muchas ganas de poder conocer a gente involucrada y de una vez, ayudarles en lo que fuera necesario.

Lo primero que hicimos, de la mano del chef Henry Acosta, fue alistar y cocinar lo necesario para el evento a realizarse al día siguiente. No es una fundación que cuente con muchos medios económicos, por lo que esta parte la realizamos en casa del presidente de la misma fundación, Juan José Llinas Rios. Un señor reconocido en el medio, y a su vez, admirado. Su sencillez y amabilidad, sumado a su simpatía nos permitió realizar nuestro trabajo de forma sencilla y, por que no decirlo, divertida. Y no dejar de agradecer a su vecino ( no recuerdo el nombre), que nos prestó su cocina y su simpatía e historias.


El menú definido, tenía que ir de la mano con la temática del congreso, cocina saludable por lo que se decidió un tipo de pasabocas sencillo y original. Sushi de vegetales, Ensalada de pollo y verduras y unas brochetas de fruta. Para acompañarlo, un jugo de frutos verdes, que causó sensación en el congreso por su sencillez y buen sabor. Manzana, pera, kiwi y espinacas, con un toque de limón, nada más.

Entre una cosa y otra, se nos fue el día alistando todo y aun sin terminarlo, tuvimos que ir a dormir,con la mira puesta en el día siguiente para terminarlo a tiempo antes del evento.

Madrugón interesante al día siguiente para llegar a casa temprano y terminar de prepararlo todo. Esta vez solo nos juntamos los que vivimos más cerca, con el plan de juntarnos con el resto en el mismo lugar del evento, la Asociación Médica Los Andes.

Allá nos esperaban los organizadores del congreso, junto a otros colaboradores, que por ejemplo, nos regalaron pan integral para añadir a los platos. Alistamos las mesas en el espacio junto al auditorio, y dividimos la comida en platos, para que una vez los asistentes salieran a comer, la entrega fuera más rápida.













Teniendo en cuenta la presencia de más de 100 personas, era de esperar un poco de caos, pero nada más lejos de la realidad. En fila, loas asistentes se aguantaron el hambre hasta llegar su turno. Mientras tanto, una pareja d mimos, amenizó el descanso, y junto a ellos, recibimos miles de muestras de agradecimiento por parte de la gente, muchos de ellos, personas adultas con algún tipo de trasplante. Es muy agradable escuchar los comentarios, consejos y sugerencias por parte de ellos, a la vez que un privilegio poder responder y satisfacer las preguntas sobre los platos, los estudios, o en mi caso concreto, sobre la vida en Colombia de un extranjero.

Con una sonrisa por parte de todos, asistentes, colaboradores y organizadores, terminó la velada a primera hora de la tarde.

Para terminar, no quiero dejar de invitar a la gente que se ponga en contacto con la asociación si está interesada con colaborar con ellos, hacerse donante o si, lamentablemente necesita asesoramiento por algún problema médico grave.










No quiero entrar a juzgar a quienes están tanto a favor como en contra. Entiendo los miedos que suscita ser donante, y sobre todo, algunos inconvenientes morales. En eso no me meto, porque cada persona tiene el derecho y la libertad de decidir sobre su cuerpo. Solo invito a que quien tenga dudas, se informe, lea casos reales de donantes y receptores y que decida en plenas facultades. 

Mi punto de vista es favorable al 100%. Como digo al principio, soy donante de sangre, estoy inscrito como donante de órganos (tema a tratar con la familia de cada uno, ya que a mi muerte, aun siendo donante inscrito, será mi familia quien de el visto bueno a la donación de mis órganos) y desearía que mucha más gente lo hiciera.

Adjunto los enlaces de la fundación:









domingo, 3 de febrero de 2013

TEJO's night


Tejo, deporte nacional colombiano.Deporte si. Barro o arcilla, rudeza, gritos y cerveza ( igualito al rugby) y el añadido de la pólvora. Que más puede pedir un hombre?
Juego tradicional, el origen de este deporte se sitúa en el centro del país, concretamente en el municipio de Turmequé (Aunque hay otras versiones de su origen).

El juego consiste en lanzar un disco metálico de unos 500 gramos, hacia un Bocín ( aro metálico enterrado en arcilla), que tiene unas mechas ( sobres de papel con pólvora dentro) y hacerlas estallar o aproximarse lo más posible.

En nuestro caso, salimos una noche entre semana, a las canchas que hay sobre la calle 76 con carrera 24, lugar de bastante afluencia de jugadores. eramos un grupo de inexpertos, con algunos "gringos" de por medio, pero con ganas de pasarlo bien y aprender de este juego popular.

El recinto es una especie de almacén grande, con varias canchas, de tejo tradicional y Minitejo. Decorado con carteles publicitarios de cerveza, una barra pequeña y un baño-urinario clásicos de estos lugares. Incluso se pueden ver algunos coches aparcados al lado.
Un señor del lugar nos ayuda a situarnos en la cancha.
Fotos   © ALFIE
















Dada nuestra inexperiencia en el tema y a las pocas ganas de asumir el reto del Tejo tradicional ( cancha de 18 metros de largo), decidimos jugar en el Minitejo, con unos 8 metros de largo. Más relajado y mejor para subir un poco el ego.

Tras una breve explicación de la regla principal del juego ( pagar una caja de cerveza y la cancha sale gratis), nos dispusimos a jugar, sin seguir las normas de puntuación. Solo lanzar y tratar de hacer estallar las mechas. Obvio, todo ello acompañado de cerveza, según expertos, sirve para equilibrar el cuerpo.

Las expectativas no fallaron. Somos bastante malos en el juego, logramos estallar algunas mechas, la mayoría de pura casualidad y algunas acertando con la puntería, pero la idea era pasarlo bien, disfrutar de una noche entre amigos y de una vez, despedir a Alfie, Galés que marcha a Santa Marta.






Hacia las 10 y media de la noche, llegaba la hora del cierre, ya que a pesar de ser jueves, al día siguiente tocaba madrugar. terminamos las cervezas, recogimos los últimos discos y poco más.

En definitiva una muy buena noche , de la cual nadie salió indiferente. Es un buen plan  para compartir con amigos, disfrutar de un poco del folclore nacional y olvidarse de los problemas cotidianos.

Muchas gracias a ALFIE por las fotos

martes, 4 de diciembre de 2012

Día 4: A la sombra de los tamaríndos


¡Colombianos! Mis últimos votos son por la felicidad de la patria. Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la Unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro.
Simón Bolivar
Hacienda de campo de San Pedro a 10 de Diciembre de 1830

Nuevo día en Santa Marta y a una hora más prudencial me levanté para desayunar. Conocí a Oscar, Catalán que anda de visita de negocios por Colombia y se unió a la visita del día.

Hacia las 10 de la mañana hicimos un pequeño tour por la ciudad.En la ciudad visitamos la catedral, donde fue enterrado Simón Bolivar y el fundador de la villa, Don Rodrigo de Bastidas. Bolivar fue enterrado aquí, pero solo estuvo cerca de 9 años, cuando ya fue llevado a Venezuela.No fue llevado antes, porque el presidente venezolano de la época no quiso que regresará ni vivo ni muerto. Después fuimos hacia el parque Bolivar, vimos la casa de la aduana ( la construcción en "material" más antigua de América), la costanera, el edifico de San Juan de dios entre otros, todo ello con el relato de Alex. Y como no, la estatua del gran Valderrama "el pibe".!!!







 Casa de la aduana




 el pibe




Con la avenida Libertador como eje, nos dirigimos a la Quinta San Pedro Alejandrino, uno de los lugares que más ganas tenía de visitar.

Como introducción, decir que Santa Marta fue el lugar donde murió Simón Bolivar. Estando el en Bogotá, se le agudizó la tuberculosis, y por razones políticas añadidas, decidió dejar de una vez por todas América y finalizar sus días en Europa. Llegó a Cartagena, subió su equipaje al barco, pero el doctor le prohibió viajar en ese estado, ya que seguramente fuera a morir en alta mar. Dicho Doctor, era en realidad un botanico de nombre Alejandro Prospero Reverend, quien estuvo junto al libertador hasta su último aliento y pidio expresamente ser enterrado junto a la habitación de Bolivar. Hoy día, los restos del Botánico descansan en la capilla de la Quinta San Pedro.
Al ver su estado de salud, el español y hacendado Joaquin de Mier invitó al libertador a su casa de Santa Marta y este accedió siempre y cuando le dispusieran del mejor barco.De Mier puso a su disposición un bergantín y lo llevó a la casa de la aduana de Santa Marta. Al estar cerca del mar, la tuberculosis empeoró y fue trasladado a la Hacienda San Pedro, más alejada del mar, pero cerca de la sierra, lo cual tampoco la mejor elección.
Ya en la hacienda, pasarón días de lucidez y paranoia, y el 17 de Diciembre de 1830 falleció después de redactar su proclama y su testamento.

Con está pequeña historia, llegamos a la quinta, en las afueras de la ciudad.Aquí se pueden ver 3 partes diferenciadas por colores.
Las partes amarillas corresponden a sitios de la época antigua, los blancos son restauraciones o sitios relativamente nuevos y lo verde, es relacionado con la botánica.
Así, se pueden ver las dependencias de la quinta, con sus cocinas, habitaciones, sótanos  el trapiche para sacar el jugo de la caña, caballerizas y las dependencias donde vivió sus últimos días Simón Bolivar.

Está la réplica de la cama, el reloj detenido a la hora de su muerte, una estatua de Bolivar ya fallecido entre otras cosas.
También se encuentra el cuadro "la visión del peregrino", que refleja el sueño que tuvo Simón rodru¡iguez, maestro de Bolivar en el año 1832.El nunca conoció el lugar de la muerte de este, pero soñó con un lugar junto al mar, cerca de la sierra nevada y con Bolivar entre 2 arboles.Este suelo, lo pintó años después Luis Maria Generoso Jaspeen.Los 2 arboles a los que se refiere, son 2 tamarindos entre los cuales se colgó una hamaca para que Bolivar pudiera reposar mejor.Nunca llegó a usar la hamaca.
Relativo a las zonas más recientes, está el altar a la patria y la plaza de banderas. El altar refleja en sus esculturas la diosa victoriosa pisando el yugo español los ángeles de la trabajo y la paz y en todo lo alto a Simón Bolivar majestuoso. 
Como curiosidad, si se mira a la figura de Bolivar desde el lado izquierdo, se le ve joven con la espada y la capa, pero si se observa desde el lado derecho, se le ve mayor, con arrugas, la espada parece un bastón y la capa una cobija.






 Trapiche



 Visión de peregrino (entre los arboles está la silueta de Bolivar)











 Bolivar "mayor"

  Bolivar "joven"



Después de esta visita, la cual me pareció de los más interesante del paseo, nos dirigimos a Minca. Pueblo en las montañas a una media hora de Santa Marta. Siguiendo una carretera de curvas y paisaje hermoso, llegamos a este pequeño pueblo muy acogedor. Con bastante calor, almorzamos junto al río y después caminamos por unos senderos, hacia unas fincas cafeteras. De regreso al pueblo, visita a una tienda ecológica donde compré un rico café, del cual ya he dado cuenta esta semana.

Vuelta al coche, y directos a Taganga. Pueblito pescador, que con los años ya está en vías de ser invadido por el creciente turismo. Ya se ven muchos puestos de buceo, hostales, discotecas...pero aún parece que mantiene ese carácter pueblerino de pescadores.En la iglesia se puede ver un dibujo de una virgen de la época de la conquista, muy antiguo y valioso.

Subimos hacia un mirador camino a Santa Marta y luego de disfrutar un poco de las vistas de la bahía, volvimos a la ciudad. Oscar ya se quedó aquí y a mi me llevaron al aeropuerto, pasando por el rodadero.Este último lugar se parece mucho a cualquier pueblo costero del mediterráneo español. Apartamentos y restaurantes sobre la playa. Poco más. Muy bonito,eso si.


 Colibrí en Minca






 Secado de granos de café en Minca






 Santa Marta desde Minca

 Chiva ( guagua) en Taganga




 Playa en Taganga
















Y así terminó el viaje.
4 días de disfrutar de un entorno maravilloso. Gente espectacular, paisajes e historias que me encantaron.y sin duda, un lugar a descubrir y con mucho que enseñar, no en vano Santa Marta lo tiene TODO.